5 enero, 2017 / by Guerra / Sin categoría / No Comments

Mujeres en la historia

Casi siempre se habla de los héroes, de los grandes hombres que hicieron grandes proezas, liberaron pueblos, salvaron vidas y se entregaron por entero a una causa. Los libros están repletos de estas historias, ya son harto conocidas.

Sin embargo, poco se habla de los roles de las mujeres en estas historias. Como si ellas casi no tuvieran un sitio, como si su aporte fuera menor, intrascendente. Estudiar historia sirve, entre muchas otras cosas, para comprender cuánto nos han dejado de contar, cuánto nos han ocultado…

Y es que las mujeres siempre han quedado en un segundo plano en las grandes hazañas. Ellas son la sombra de sus padres, esposos, hermanos o hijos. Ellas son solo un ser acompañante, nunca decisivo.

 

Sin embargo, quienes de verdad se interesan por ir más allá de los discursos oficiales encuentran que la historia está repleta de mujeres, que no es simplemente un antojo feminista reclamar que se les dé un lugar en la luz, que es simplemente una cuestión de justicia.

No tiene sentido citar nombres y nombres, porque es un fenómeno que trasciende los casos particulares y que va desde la manera en que se cuenta la historia hasta la forma en que seguimos reproduciéndola actualmente.

A diferencia de la academia, el arte ha sido mucho más benévolo con las mujeres en la historia. Muchas películas se han tomado el trabajo de reivindicar el rol de las mujeres en estos procesos.

Uno de los filmes que lo ilustra de manera impresionante y conmovedora es La voz dormida, una película del cineasta Benito Zambrano que cuenta cómo las mujeres formaban parte de las luchas en la Guerra Civil. La película de Zambrano muestra a una cárcel de mujeres en la que cada noche se siente como una de ellas es llevada frente al pelotón de fusilamiento.

Así asistimos a una historia que muestra a las mujeres enfrentarse a las persecuciones, peligros y miedos para contribuir a la lucha.

No se trata de desatar una guerra infértil entre sexos, pero sin dudas es preciso reivindicar el lugar que las mujeres merecen en nuestra historia.

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